El viaje a Angola empieza un par de meses antes de la partida, con el ejercicio de reunir toda la documentación para el visado.
Certificado de penales, legalizado por el Ministerio de asuntos externos, certificado del banco, carta jurada sob notariado del compromiso de respectar leyes y costumbres de Angola, carta de invitación, certificado del médico, y unos 60 euros. Toda, toda, toda la documentación hade estar traducida al portugués por un traductor jurado. El importe total sobrepasó los 500 euros. Este visado, de turista, es válido para un mes. El máximo que un turista puede permanecer en Angola son 3 meses. Cada mes, se tendrá que renovar el visado en los servicios de inmigración. Un poquito complicado también… pero por lo menos los gastos ya son menores…
En mi caso, como era la tercera vez que venía a Angola, y tengo a mi padre que me hizo la carta de invitación, responsabilizándose por mi estadía en territorio nacional, el visado solo tardó 2 semanas en salir. Pero se dice que si uno va por primera vez como turista, la cosa se puede complicar…
Esta situación del visado, añadida a tickets de avión carísimos (este año me cuesto 1000 eur; Año pasado, 1600 euros; Ida y vuelta), y a la poca preparación del país para recibir turistas, hace de Angola un país aún poco estimulante para visitar.
Yo tengo la suerte de tener una situación privilegiada. Quiero con este y otros blogs promover Angola como un destino turístico en un futuro muy próximo y claro, promover mi trabajo como fotógrafa.
Iré actualizando este blog in loco. Es que este año, la gran noticia es que tengo internet móvil. Y no está nada mal. Bastante cara (90 dólares mensuales!!! A final estamos en África, donde nada es barato!), pero importante tenerla.